Curso abordó los desafíos del tratamiento de riles en la producción de vinos

Químico y consultor, Julio Rodríguez, invitó a los productores a asumir medidas para mitigar el impacto medioambiental durante la producción vinífera.

Viernes, 30 Marzo, 2018

Fueron tres jornadas de exposición y visita a terreno, a cargo del químico y consultor, Julio Rodríguez, las que conformaron el primer Curso de Tratamiento de Riles Industriales en Bodegas de Vino, organizado por el Centro de Extensión Vitivinícola del Sur, realizado entre el 26 y 28 de marzo en el auditorio de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, Campus Chillán.
Rodríguez, en forma amena y práctica, destacó la importancia del dominio de los principales aspectos para conocer y aplicar una política de tratamiento de los residuos industriales que se generan a partir de una actividad productiva que tiene impacto sobre el medioambiente, de la cual no escapa la producción vinífera.
“Hoy las industrias han comenzado a dar valor a los residuos, pueden ser materia prima para otros procesos”, afirmó Rodríguez para quien la clave es la gestión.
“El ril de una bodega vinífera puede servir para todo lo que gestión establezca, por ejemplo, el agua que se ocupa puede servir para riego o incluso para consumo humano, ya hay viñas que se dedican a reutilizar el agua que ocupan”, expresó.
Durante su exposición, Rodríguez explicó que de acuerdo al volumen industrial, el tratamiento de los riles puede ser primario, como desbostes, flotación, sedimentación y neutralización; tratamiento secundarios, que considera los lodos activos y el tratamiento terciario de las aguas.
Para registrar la política de riles de la empresa, recalcó, es vital la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que debe ser una especie de carta de navegación donde se cumplan con los compromisos medioambientales asumidos.
Consultado por productores, estudiantes y enólogos presentes, Rodríguez fue ejemplificando medidas de tratamiento de riles considerando las realidades económicas de acuerdo al rubro y tamaño de una industria.
Aunque contar con una planta de tratamiento de riles puede oscilar entre 50 y 100 millones de pesos –para lo cual hasta ahora no existen incentivos económicos por parte del Estado- existen alternativas que permiten ir abaratando costos y ajustando el presupuesto a las necesidades de cada empresa.
“No necesariamente hay que tener millones para crear un sistema de tratamiento de riles, salvo que se trate de una gran planta, lo importante cuando uno decide hacer un tratamiento de riles más que el costo, es tener claro qué quiere hacer, todo dependerá del compromiso y la actitud”, concluyó.